En ti estás todo, mar, y sin embargo, ¡qué sin ti estás, qué solo, qué lejos, siempre, de ti mismo!Abierto en mil heridas, cada instante, cual mi frente, tus olas van, como mis pensamientos, y vienen, van y vienen, besándose, apartándose, en un eterno conocerse, mar, y desconocerse.Eres tú, y no lo sabes, tu corazón te late y no lo siente...¡Qué plenitud de soledad, mar sólo!
monte naraio
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